Apendicitis en conejos

En verano y otoño, la apendicitis es especialmente frecuente.

En verano y otoño, la apendicitis es especialmente frecuente.

La apendicitis, es decir, la inflamación del apéndice del ciego, apenas se había descrito durante mucho tiempo en los conejos domésticos. Sin embargo, en los últimos años se ha comprobado que esta enfermedad es más frecuente de lo que se pensaba. Además, parece presentarse con mayor frecuencia durante los meses de verano y otoño.

Como sus síntomas son inespecíficos y pueden confundirse fácilmente con los de otras enfermedades gastrointestinales, es importante detectarla lo antes posible. Con un tratamiento adecuado, el pronóstico suele ser favorable.

Qué es el apéndice en el conejo?

El ciego del conejo es enorme, ya que representa aproximadamente el 60 % de todo el aparato digestivo. En el extremo del ciego se encuentra una prolongación de pared fina, de entre 7 y 12 cm de longitud: el apéndice.

Es extremadamente rico en tejido linfático, es decir, en células del sistema inmunitario. Por este motivo, reacciona de forma sensible a las inflamaciones, de manera comparable al apéndice humano. La inflamación del apéndice se denomina apendicitis.

Causas: ¿por qué se produce la apendicitis?

Hasta el momento, la causa exacta no se ha aclarado de forma definitiva.

Se sabe que:

  • afecta principalmente a conejos jóvenes menores de tres años;
  • no existe una raza ni un sexo que se vea afectado con mayor frecuencia;
  • los casos son más frecuentes en verano y otoño;
  • podrían estar implicadas bacterias como:

Como el apéndice funciona como una especie de «centro inmunitario» del intestino, es probable que sea especialmente sensible a las alteraciones de la microbiota intestinal, las infecciones y los estímulos inflamatorios.

Síntomas: cuándo debe sospecharse una apendicitis?

Como esta enfermedad no es habitual en perros ni gatos y presenta síntomas bastante inespecíficos, probablemente pasó desapercibida durante muchos años. Solo en los últimos años se ha diagnosticado con mayor frecuencia.

Los síntomas son inespecíficos y se parecen a los de muchas otras enfermedades digestivas:

  • falta de apetito: el conejo come menos o deja de comer;
  • apatía: se muestra retraído y menos activo
  • dolor abdominal: postura encorvada o postura de protección;
  • rechinamiento de dientes;
  • poca producción de heces o ausencia de heces;
  • fiebre, presente en aproximadamente la mitad de los casos: en el conejo, más de 39,5 °C. En los conejos con trastornos digestivos, la fiebre es poco habitual y, por tanto, constituye un indicio importante.

En algunos casos, al tocar el abdomen, el veterinario puede notar una estructura firme y alargada, parecida a un tubo, en la zona media del abdomen.

Importante: La apendicitis es una de las pocas enfermedades gastrointestinales del conejo en las que la fiebre aparece con frecuencia.

Diagnósticos diferenciales

Como los síntomas son muy similares, suelen sospecharse primero otras enfermedades.

Cuando hay fiebre, las posibles causas incluyen:

  • enfermedad hemorrágica vírica del conejo tipo 2, RHD2;
  • golpe de calor;
  • torsión de un lóbulo hepático;
  • peritonitis;
  • dolor o estrés intenso.

Cuando se detecta una masa o un aumento de volumen en la zona media del abdomen, las posibles causas incluyen:

  • obstrucción del colon;
  • cuerpo extraño en el intestino;
  • alteraciones del útero;
  • abscesos;
  • enfermedades de los riñones o de los uréteres.

Solo mediante pruebas de diagnóstico por imagen puede determinarse con seguridad si el apéndice está afectado.

Diagnóstico: cómo detecta el veterinario una apendicitis?

Sin una ecografía, la apendicitis es muy difícil de diagnosticar.

Examen del abdomen

En aproximadamente la mitad de los conejos, al tocar cuidadosamente el abdomen, el veterinario puede notar el apéndice como un engrosamiento alargado y parecido a un tubo en la zona media del abdomen.

Ecografía: la prueba más importante

En la ecografía, el apéndice aparece como una estructura tubular muy engrosada, aumentada de tamaño y llena de líquido. La pared es hipoecoica, es decir, se ve oscura en la imagen.

En algunos casos también se observa inflamación del tejido graso que rodea el apéndice y líquido libre en el abdomen, conocido como ascitis.

En un conejo sano, el grosor de la pared del apéndice se sitúa entre 0,11 y 0,21 cm, y su diámetro mide entre 0,39 y 0,88 cm.

El sacculus rotundus, una estructura situada entre el íleon y el ciego, también puede estar inflamado.

Radiografía

La radiografía puede ser útil, pero no permite confirmar el diagnóstico de forma concluyente. Se utiliza principalmente para descartar otros trastornos digestivos.

A menudo solo se observan segmentos intestinales ligeramente dilatados por gas y, en algunos casos, alteraciones de la vejiga.

Análisis de sangre

Entre los posibles hallazgos se encuentran:

  • anemia;
  • glucosa baja;
  • azotemia;
  • hiperfosfatemia;
  • leucopenia, no leucocitosis;
  • hiperproteinemia;
  • hipoalbuminemia;
  • una relación de 1:1 entre las proteínas totales y la albúmina.

En ocasiones, la urea está elevada debido a la deshidratación. También puede aparecer un nivel elevado de glucosa, aunque es menos frecuente.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada es muy útil para el diagnóstico, pero rara vez está disponible. Permite observar las alteraciones del apéndice y, con frecuencia, la presencia de líquido libre en el abdomen.

Tratamiento: terapia conservadora o cirugía?

El tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad.

Tratamiento conservador

En la mayoría de los casos, el tratamiento conservador tiene éxito.

Puede incluir:

  • fluidoterapia intensiva mediante infusiones y, si es necesario, un bolo para tratar el choque;
  • analgésicos;
  • antibióticos, como enrofloxacino, marbofloxacino o metronidazol;
  • medicamentos para el estómago y el intestino;
  • alimentación asistida, si es necesaria.

Muchos conejos mejoran notablemente en un plazo de entre 24 y 48 horas.

Los estudios muestran diferentes tasas de éxito, pero en los casos que reciben una atención adecuada, el pronóstico con el tratamiento conservador es muy bueno.

Cuándo es necesaria una operación?

La cirugía puede estar indicada cuando:

  • el conejo no mejora después de entre 24 y 48 horas de tratamiento intensivo;
  • la ecografía o la tomografía muestran alteraciones graves;
  • aparecen complicaciones.

La operación consiste en una apendicectomía, es decir, la extirpación del apéndice. Para ello, se abre el abdomen, se deja el apéndice cuidadosamente al descubierto y se extirpa.

Importante: Las paredes intestinales son extremadamente finas, por lo que la operación requiere mucha experiencia. Los conejos debilitados presentan, en general, un mayor riesgo anestésico. Además, su aparato digestivo es especialmente sensible. Según la bibliografía, la tasa de supervivencia después de la operación es de aproximadamente el 63 %.

En el conejo, el apéndice es un órgano linfático central. Desde una edad temprana participa en el desarrollo de las células B y en la maduración de las células T. También permanece en el animal adulto como una parte importante del sistema inmunitario asociado al intestino. Por este motivo, su extirpación podría tener consecuencias inmunológicas a largo plazo.

Actuar rápidamente cuando un conejo deja de comer puede salvarle la vida, ya que muchas enfermedades en esta especie evolucionan de forma aguda y pueden ser mortales.

Fuente de información:

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