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Coccidiosis en conejos
La coccidiosis en conejos es la enfermedad parasitaria más común en esta especie. Puede causar graves consecuencias, especialmente en los conejos jóvenes, aunque los animales adultos debilitados también pueden verse afectados.
Los coccidios son parásitos unicelulares del género Eimeria que parasitan el tracto gastrointestinal del conejo. Durante su ciclo de desarrollo se multiplican y dañan el intestino. Existen numerosas especies de coccidios en los conejos y estos parásitos están ampliamente extendidos tanto en criaderos como en conejos domésticos.
Especies de coccidios en conejos
En los conejos se han registrado numerosas especies de coccidios del género Eimeria, entre ellas Eimeria stiedai, Eimeria magna, Eimeria perforans, Eimeria media, Eimeria irresidua, Eimeria piriformis, Eimeria coecicola, Eimeria elongata, Eimeria intestinalis, Eimeria matsubajashii y Eimeria nagpurensis.
Los coccidios difieren en su capacidad patógena. Esta depende de los ciclos de multiplicación en el intestino, conocidos como merogonias. Las especies que realizan varias merogonias, como Eimeria flavescens y Eimeria intestinalis, se consideran más patógenas que otras especies.
El desarrollo de la coccidiosis también depende de otros factores, como la presencia simultánea de varias especies de coccidios, la intensidad de la infestación y la presencia de infecciones bacterianas secundarias.
Causas de la coccidiosis en conejos
• Los conejos suelen infectarse con coccidios intestinales cuando son jóvenes, generalmente a través de la madre, mediante alimentos contaminados o por contacto con conejos infectados.
• Los conejos procedentes de criaderos masivos o tiendas de animales suelen infectarse con mayor frecuencia.
• Cuando llega un nuevo conejo al hogar, se recomienda realizar un análisis de heces para comprobar la presencia de coccidios y evitar el contagio a otros conejos.
• También se recomienda realizar análisis de heces periódicos y antes de la vacunación.
• El estrés favorece la multiplicación de los coccidios. Factores como las mudanzas, la socialización, el manejo brusco, el aislamiento o la falta de espacio pueden favorecer la aparición de síntomas.
• La alimentación también puede causar un desequilibrio intestinal. Una dieta basada en pellets, exceso de cereales, semillas, golosinas o demasiada fruta y tubérculos favorece la aparición de coccidios.
• Una alimentación demasiado unilateral también favorece la aparición de coccidios.
• La falta de higiene, los suelos contaminados y los ambientes húmedos favorecen la coccidiosis.
• Los conejos salvajes pueden infectar a los conejos domésticos.
• Una flora intestinal debilitada por medicamentos, anestesia, estrés o enfermedades favorece el desarrollo de coccidios.
• Otras enfermedades también pueden debilitar al conejo y favorecer la propagación de coccidios.
• El clima húmedo, la cama mojada y el tiempo lluvioso favorecen la coccidiosis.
• El ejercicio ayuda a mantener una digestión saludable y puede prevenir la coccidiosis.
Coccidiosis hepática en conejos
La coccidiosis hepática está causada por Eimeria stiedae, un coccidio que se multiplica en los conductos biliares del hígado.
Los estadios del parásito entran en el intestino a través de la bilis y posteriormente se eliminan en las heces. Los ooquistes excretados con las heces permanecen infecciosos durante meses en condiciones cálidas y húmedas.
La infección se produce por vía oral, por ejemplo, mediante alimentos contaminados.
Esta forma de coccidiosis afecta únicamente al hígado y provoca inflamación e hinchazón de los conductos biliares. En el hígado pueden formarse bultos blanco grisáceos similares a abscesos.
Los conejos afectados pueden presentar problemas hepáticos, diarrea, trastornos digestivos, pérdida de peso, pelaje opaco y mal estado general. Los animales adultos y de edad avanzada suelen verse especialmente afectados.
La coccidiosis hepática debe descartarse mediante un examen fecal y una ecografía. Sin embargo, los coccidios no siempre se excretan en las heces.
Coccidiosis intestinal en conejos
Un aumento de la cantidad de cecotrofos sin comer puede indicar la presencia de coccidios.
En la coccidiosis intestinal, los coccidios se multiplican en la pared intestinal y pueden dañarla. Las especies Eimeria flavescens y Eimeria intestinalis se consideran las especies más patógenas. También son frecuentes las infecciones mixtas con otros coccidios que parasitan el intestino.
Los conejos enfermos suelen presentar trastornos digestivos, diarrea con mal olor, timpanismo y pérdida de apetito. También pueden producirse muertes, especialmente cuando los animales jóvenes enferman.
La coccidiosis es la causa más común de muerte en los conejos jóvenes. Los animales jóvenes son más susceptibles debido a su sistema inmunológico menos desarrollado.
Antes de que una coneja tenga bebés, se debe examinar si tiene coccidios.
Los coccidios intestinales también pueden estar presentes sin síntomas o signos de enfermedad. A menudo, todos los conejos del grupo están infectados, pero solo los animales debilitados muestran síntomas.
Si los parásitos se multiplican fuertemente o si el animal está estresado o debilitado, los conejos adultos también pueden desarrollar coccidiosis.
Esto provoca síntomas como dilataciones gástricas recurrentes, desgasificación, sobrecargas estomacales, diarrea con mal olor, aumento de las heces deformes, abdomen hinchado y otros trastornos digestivos.
Los conejos jóvenes afectados suelen estar demacrados o desarrollarse lentamente. En algunos casos, los coccidios también pueden provocar parálisis, secreción por la boca y la nariz, fiebre y calambres.
En fases avanzadas, el conejo deja de comer o se vuelve apático. También pueden aparecer manchas blanquecinas y gruesas en el intestino.
Diagnóstico de la coccidiosis
Los coccidios se detectan mediante una muestra fecal. Como no se excretan de forma continua, las heces deben recogerse durante al menos dos días, preferiblemente durante tres.
Las heces pueden ser examinadas por un veterinario o enviadas directamente a un laboratorio.
Se recomienda realizar una revisión de parásitos al menos una vez al año y antes de la vacunación. Los animales recién adquiridos deben ser examinados antes de socializarlos con otros animales.
Tratamiento de la coccidiosis en conejos
Los coccidios no deben tomarse a la ligera. El tratamiento veterinario oportuno es absolutamente necesario.
Los animales jóvenes pueden morir rápidamente a causa de la coccidiosis si no reciben tratamiento. En los criaderos es frecuente la muerte masiva de animales jóvenes debido a la coccidiosis.
El veterinario administra una medicación contra los coccidios, que no siempre debe darse a todos los conejos del grupo. En algunos casos puede ser necesario el tratamiento de todo el grupo.
La medicación debe administrarse directamente, ya que la medicación administrada a través del agua o de la comida puede dosificarse de forma inexacta.
Prevención de la coccidiosis y alimentación
Además de la terapia veterinaria, existen extractos de hierbas que pueden apoyar el tratamiento o utilizarse como medida preventiva.
Algunos preparados favorecen la flora intestinal y pueden combatir indirectamente los coccidios o prevenir la reinfección.
El aceite de orégano se utiliza para prevenir los coccidios y apoyar a los grupos afectados. El aceite de orégano puede añadirse al agua o a la comida.
En la coccidiosis es importante una alimentación saludable para el intestino con muchas hierbas y forraje verde.
También se recomiendan cortezas y ramas ricas en taninos.
No se debe ofrecer avena a los conejos con bajo peso, ya que puede favorecer la aparición de levaduras.
Higiene durante la coccidiosis
Durante el tratamiento, la higiene es fundamental para evitar reinfecciones.
El heno y los alimentos frescos deben ofrecerse en un soporte para evitar el contacto con las heces.
Los recipientes de agua y comida deben limpiarse diariamente con agua caliente.
Las heces deben retirarse al menos una vez al día.
Las zonas contaminadas deben limpiarse cuidadosamente y tratarse con calor.
Los objetos textiles deben lavarse a altas temperaturas.
Los desinfectantes comunes no son eficaces contra los coccidios.
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