Las enfermedades dentales se encuentran entre los problemas de salud más frecuentes en los conejos. A menudo se detectan demasiado tarde y pueden afectar considerablemente a su estado general, además de provocar otras enfermedades como consecuencia.
¡Atención! No es raro que un conejo pueda morir de hambre incluso teniendo acceso a la comida. Las maloclusiones dentales pueden impedirle ingerir correctamente el alimento. En algunos casos, el conejo únicamente remueve o escarba la comida, dando la impresión de que está comiendo cuando en realidad apenas consigue alimentarse.
Síntomas de enfermedades dentales en conejos: cómo reconocerlos
Los síntomas de las enfermedades dentales en los conejos pueden ser muy variados. A menudo solo aparece uno o dos signos al mismo tiempo, por lo que es importante prestar atención incluso a cambios pequeños en la forma de comer, masticar o defecar.
- Pérdida de peso o adelgazamiento debido a una menor ingesta de alimento.
- Barbilla húmeda, zonas mojadas en las patas delanteras o presencia de saliva debajo de la boca, en las comisuras de los labios o en el cuello.
- Diarrea u otros problemas digestivos, aunque no sean continuos. Las heces también pueden volverse deformes o blandas.
- Rechinar los dientes.
- Incisivos demasiado largos, rotos o que crecen en una dirección incorrecta.
- Menor producción de heces o aparición de cadenas de bolitas fecales unidas por fibras vegetales, no por pelos como ocurre durante la muda.
- Trastornos digestivos como acumulación de gases, estreñimiento, dilatación gástrica, diarrea o rechazo del alimento.
- El conejo mantiene la boca ligeramente abierta o no consigue cerrarla por completo.
- De forma gradual deja de comer determinados alimentos, especialmente los que necesita cortar con los incisivos o los alimentos más duros. En algunos casos, solo acepta comida blanda o triturada.
- El conejo parece estar comiendo, pero no consigue agarrar, masticar o ingerir correctamente el alimento. La comida puede volver a caerle de la boca o puede tener dificultades para sujetarla con los dientes.
- Tarda mucho más tiempo en comer, parece tener hambre constantemente y rebusca de forma continua entre la comida.
- Masticación exagerada o masticación únicamente por un lado de la boca.
- Aumento del consumo de agua o mayor ingesta de líquidos de lo habitual.

En la mayoría de los casos, las enfermedades dentales no presentan signos tan evidentes. Lo más frecuente es que aparezcan síntomas aislados y discretos, que pueden pasar desapercibidos o no relacionarse de inmediato con un problema dental.
Signos de enfermedad dental en conejos y posibles causas
| Signo observado | Posible relación con los dientes | Qué hacer |
|---|---|---|
| Babeo o mentón húmedo | Dolor dental, puntas dentales, problemas en premolares o molares | Acudir a un veterinario con experiencia en odontología de conejos |
| Come más despacio o deja alimentos duros | Dolor al masticar, maloclusión, crecimiento excesivo de los dientes | Realizar una exploración dental completa |
| Pérdida de peso | Ingesta reducida debido al dolor o dificultad para masticar | Controlar el peso y realizar una revisión veterinaria |
| Rechinar los dientes por dolor | Enfermedad dental dolorosa, inflamación o abscesos | Revisión veterinaria lo antes posible |
| Incisivos demasiado largos o desviados | Maloclusión; en muchos casos puede existir también un problema en premolares o molares | No limitarse a recortar los incisivos; examinar toda la dentadura |
| Secreción ocular o nasal | Alteraciones de las raíces de los dientes superiores, conducto nasolagrimal afectado | Radiografías dentales en varias proyecciones |
| Hinchazón en la mandíbula o el maxilar | Absceso dental o infección de la raíz | Diagnóstico por imagen y tratamiento veterinario |
| Menos heces o problemas digestivos | El dolor dental puede reducir la ingesta y provocar trastornos digestivos secundarios | Revisar los dientes y tratar también el problema digestivo |
| Cambios en la forma de masticar | Superficies dentales irregulares, espículas o dolor | Exploración bajo sedación o anestesia si es necesario |
| Aumento del consumo de agua | Puede acompañar determinadas enfermedades dentales o enfermedades sistémicas | Revisión veterinaria completa para determinar la causa |


Síntomas indirectos de las enfermedades dentales en conejos
Las enfermedades dentales en los conejos también pueden provocar síntomas indirectos que no siempre se relacionan inmediatamente con los dientes. Por este motivo, algunos problemas dentales pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo y, en ocasiones, solo se descubre la causa después de varias visitas al veterinario y de realizar las pruebas diagnósticas adecuadas.
- El conducto nasolagrimal pasa muy cerca de las raíces dentales. Por ello, las enfermedades del maxilar superior, como el crecimiento dental retrógrado o los abscesos maxilares, pueden manifestarse únicamente mediante secreción nasal u ocular.
- Secreción ocular en uno o ambos ojos. Las raíces dentales alteradas pueden ejercer presión sobre el conducto nasolagrimal y afectar al drenaje normal de las lágrimas, como se muestra en la imagen.
- Protrusión de uno de los ojos o desplazamiento anormal del globo ocular.
- Secreción nasal o síntomas similares a una rinitis.
- Bultos o engrosamientos al palpar la mandíbula o el maxilar superior.
- El conejo se muestra más retraído, menos activo o participa menos en sus actividades habituales.
Causas de las enfermedades dentales en conejos
Las enfermedades dentales en los conejos pueden tener diferentes causas. Entre los factores más importantes se encuentran un desgaste dental insuficiente, una alimentación poco adecuada y una carga incorrecta sobre los dientes y sus estructuras de soporte.

Los conejos no tienen raíces dentales cerradas como los humanos, ya que en sus dientes de crecimiento continuo se forma de manera permanente nueva sustancia dental desde la base. Además, el aparato de sostén dental especializado empuja los dientes hacia arriba, permitiendo que sigan creciendo. Este delicado aparato de sostén dental, junto con los ligamentos periodontales, puede verse dañado por una alimentación inadecuada. Como consecuencia, los dientes dejan de ser empujados correctamente hacia arriba y, en lugar de desgastarse de forma normal, empiezan a crecer hacia el hueso. En muchos casos, pueden incluso extenderse hacia la órbita del ojo, el conducto nasolagrimal o perforar hacia el exterior a través de la mandíbula inferior.
- Desgaste dental insuficiente. Los dientes de los conejos crecen de forma continua durante toda su vida y necesitan desgastarse mediante una masticación prolongada. Una dieta basada principalmente en pienso seco, cereales, maíz, pan u otros alimentos concentrados puede reducir el tiempo de masticación y favorecer los problemas dentales. Para estimular un desgaste natural, los conejos deberían disponer de heno de buena calidad durante todo el día y de una alimentación variada rica en vegetales frescos y fibrosos, como hierba, diente de león, trébol, ramas con hojas, hojas de verduras y hierbas. Cuanto más tiempo mastican alimentos fibrosos y poco procesados, mejor se favorece el desgaste natural de los dientes.
- Alimentos demasiado duros o poco adecuados para la masticación natural. El pienso seco, el pan duro o una alimentación basada principalmente en verduras firmes y frutas pueden provocar movimientos de masticación diferentes a los que realiza el conejo al consumir hierbas, hojas y otros alimentos fibrosos. Esto puede aumentar la carga sobre las delicadas estructuras que sostienen los dientes y, a largo plazo, favorecer alteraciones dentales, inflamaciones o crecimiento dental retrógrado.
Otras causas de las enfermedades dentales en conejos
Además de una alimentación inadecuada y un desgaste dental insuficiente, existen otros factores que pueden favorecer la aparición de enfermedades dentales y maloclusiones en los conejos:
- Alteraciones congénitas o genéticas de la mandíbula y los dientes. Algunas malformaciones pueden estar relacionadas con factores hereditarios y observarse con mayor frecuencia en determinados tipos de conejos, especialmente en animales de cabeza corta o razas enanas. Un ejemplo es la braquignatia superior. Algunas líneas de conejos Satin también pueden presentar una mayor predisposición a determinados problemas dentales.
- Alimentación inadecuada durante el crecimiento. Una crianza basada principalmente en pellets, pienso seco y heno puede influir en el desarrollo de la mandíbula, la musculatura implicada en la masticación y el desgaste de los dientes. Esto puede favorecer problemas dentales posteriormente.
- Traumatismos en los dientes o la mandíbula. Los golpes contra objetos, las caídas sobre los incisivos, roer barrotes o determinadas manipulaciones de la boca pueden provocar lesiones dentales. También debe evitarse cortar los incisivos con alicates, ya que puede causar fracturas y daños en el diente.
- Cambios dentales relacionados con la edad. Con el envejecimiento pueden producirse cambios en la posición de los dientes y en las estructuras que los sostienen, aumentando el riesgo de enfermedades dentales.
- Enfermedades metabólicas óseas y alteraciones nutricionales. La osteoporosis, las deficiencias minerales o los trastornos del metabolismo del calcio y el fósforo (Ca:P) pueden afectar a los dientes y a sus estructuras de soporte. Entre los posibles factores se encuentran una alimentación insuficiente en determinados nutrientes, la deficiencia de vitamina D, algunos medicamentos, una ingesta reducida de alimento o una mala absorción de nutrientes asociada a otras enfermedades.
- Menor ingesta de alimento por otras enfermedades. Cuando un conejo come menos, también mastica menos. Esto reduce el desgaste natural de los dientes y puede favorecer el desarrollo de problemas dentales.
- Alteraciones de la masticación causadas por dolor de oído. Una otitis puede modificar la forma en que el conejo mastica, especialmente si existe dolor en un lado de la cabeza. Este problema puede pasar desapercibido, sobre todo en algunos conejos de orejas caídas.
- Cría artificial de gazapos. En algunos casos, los conejos criados a mano pueden presentar problemas dentales posteriormente, posiblemente relacionados con una nutrición inadecuada durante la fase de crecimiento.

Muchos conejos con enfermedades de las raíces dentales reciben erróneamente tratamiento por un supuesto “resfriado del conejo”, ya que el pus procedente de una raíz dental afectada puede drenar hacia el conducto nasolagrimal y provocar secreción nasal u ocular.
Alimentación y desgaste dental en conejos
Los dientes de los conejos crecen de forma continua. Para mantener una longitud adecuada necesitan un desgaste constante durante la masticación. Por este motivo, no solo importa la dureza del alimento, sino especialmente cuánto tiempo mastica el conejo y qué movimientos realiza al hacerlo.
Una alimentación muy energética puede saciar al conejo rápidamente y reducir el tiempo dedicado a masticar. Por el contrario, los alimentos frescos, fibrosos y de estructura natural favorecen una masticación más prolongada y los movimientos necesarios para el desgaste normal de los dientes.
Ofrecer alimentos muy duros, como pan seco, no constituye una forma adecuada de favorecer el desgaste dental. El desgaste se produce principalmente por el contacto entre los propios dientes durante los movimientos normales de masticación.
Además, una alimentación cuya estructura no se adapta a la anatomía dental del conejo puede modificar la forma de masticar y someter los dientes y sus estructuras de soporte a cargas inadecuadas. A largo plazo, esto puede contribuir al desarrollo de problemas dentales.
Dr. med. vet. Diana Ruf, http://tieraerztin-ruf.de/2017/07/24/gesunde-ernaehrung-von-meerschweinchen-und-kaninchen/

Los conejos con enfermedades dentales graves suelen presentar el pelaje descuidado, ya que pueden tener dificultades para acicalarse correctamente debido al dolor o a las limitaciones al mover la boca.
Diferencias entre conejos domésticos y silvestres: influencia de la alimentación
La forma del cráneo y la musculatura masticatoria pueden influir en la distribución de las fuerzas durante la masticación. Aunque la dentición de los conejos domésticos y silvestres presenta una estructura similar, existen diferencias importantes en la forma del cráneo.
Los conejos domésticos suelen presentar un cráneo más corto y alto, mientras que los conejos silvestres tienen una cabeza más alargada y plana. Estas diferencias pueden modificar la dirección de la musculatura masticatoria y la presión que reciben los molares.
La alimentación durante el crecimiento también puede influir en el desarrollo de la mandíbula y de los músculos encargados de la masticación. Una carga excesiva o poco fisiológica sobre los molares puede favorecer alteraciones dentales, incluido el crecimiento retrógrado de las estructuras dentales.
Por este motivo, la alimentación del conejo debería favorecer los movimientos naturales de masticación. Los alimentos frescos, fibrosos y de estructura foliosa desempeñan un papel importante, mientras que el heno de buena calidad debe permanecer disponible como parte de una dieta equilibrada.
Fuente: Dra. Böhmer, Einzigartige Spezialisierung des Gebisses beim Kaninchen – Gibt es Unterschiede zwischen Wild- und Hauskaninchen?, Rodentia Nager & Co.
Exploración y diagnóstico de las enfermedades dentales en conejos
Para diagnosticar y tratar correctamente las enfermedades dentales en conejos, es recomendable acudir a un veterinario con experiencia en odontología de conejos, ya que no todos los veterinarios de animales de compañía disponen de formación específica en este campo.
Los incisivos pueden examinarse relativamente bien durante una revisión veterinaria. Se valoran aspectos como el color, la estructura, la forma y la longitud. Cuando los incisivos son demasiado largos o crecen de forma anormal, también deben revisarse cuidadosamente los premolares y molares, ya que pueden existir alteraciones adicionales.
Los premolares y molares son más difíciles de visualizar. Para una primera exploración de la cavidad oral pueden utilizarse instrumentos adecuados, como un otoscopio o un separador de mejillas.
El uso de un abrebocas debe realizarse con precaución y por personal experimentado, especialmente si el conejo está consciente y se resiste. Una manipulación inadecuada puede ejercer demasiada presión sobre la mandíbula y los dientes y provocar lesiones, aflojamiento o fractura dental. Los movimientos bruscos de defensa también pueden aumentar el riesgo de lesiones en las patas traseras o en la columna vertebral.

Al observar la boca del conejo, el veterinario solo puede ver una pequeña parte de los dientes. La mayor parte permanece oculta bajo la encía y solo puede evaluarse correctamente mediante radiografías o técnicas de imagen avanzadas como la tomografía computarizada (TC) o la tomografía volumétrica de haz cónico (CBCT/DVT).
¡Atención! Antes de la consulta veterinaria, evita dar al conejo copos de guisantes, frutos secos, chirivía u otros alimentos de color blanco, incluso para atraerlo al transportín. Durante la exploración de la boca, los restos de estos alimentos podrían confundirse con pus.

El videootoscopio permite obtener una de las mejores vistas de la cavidad oral en un conejo despierto (fotos: kaninchenseele.de). También es posible realizar una primera exploración utilizando un otoscopio o un separador de mejillas junto con una lámpara frontal. El abrebocas se coloca apoyado en los incisivos y, debido al riesgo de lesiones, solo debe utilizarse bajo sedación o anestesia (foto: S. Wagner).
Cuando existe sospecha de una enfermedad dental, es imprescindible realizar radiografías de los dientes, ya que una gran parte de las alteraciones dentales se encuentra en los alvéolos dentales o en las raíces y, por tanto, no puede observarse desde el exterior. Para ello se realizan radiografías del cráneo desde diferentes ángulos y proyecciones, ya que cada una permite valorar distintos tipos de alteraciones.
Por ejemplo, una proyección lateral permite evaluar si la superficie de masticación y las estructuras dentales presentan una longitud y una forma adecuadas. Las proyecciones oblicuas, aproximadamente a 45 grados, permiten valorar con mayor precisión las raíces y estructuras dentales de forma individual. La interpretación de las radiografías puede apoyarse en las líneas de referencia de Böhmer y Crossley.
Normalmente no es necesario administrar un tranquilizante ni anestesiar al conejo únicamente para realizar las radiografías. Sin embargo, bajo anestesia puede colocarse al animal con mayor precisión, por lo que algunos veterinarios aprovechan una anestesia necesaria por otro motivo para realizar proyecciones adicionales o radiografías dentales más completas.
Si también está afectado el conducto nasolagrimal, además del diagnóstico dental pueden ser útiles otras pruebas. Entre ellas se encuentran el lavado del conducto nasolagrimal para comprobar si está permeable, la tinción de la córnea para detectar posibles lesiones o alteraciones asociadas a una inflamación crónica y, en determinados casos, una radiografía con medio de contraste del conducto nasolagrimal para localizar una posible obstrucción o estrechamiento.
Para el diagnóstico también pueden emplearse otras técnicas de imagen, como la radiografía intraoral, la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM). Dependiendo de la enfermedad, estas técnicas pueden proporcionar información más detallada, especialmente cuando es necesario valorar el conducto nasolagrimal, restos dentales u otras alteraciones profundas.


La fórmula dental del conejo permite identificar cada diente de forma individual. I = incisivos Incisivos secundarios = segundo par de incisivos superiores P = premolares M = molares
Tratamiento de las enfermedades dentales en conejos
Dependiendo del tipo y de la gravedad de la enfermedad dental, pueden utilizarse diferentes métodos de tratamiento.
Enfermedades de los incisivos
Las alteraciones o la maloclusión de los incisivos en los conejos casi siempre están relacionadas con enfermedades de los dientes posteriores, es decir, los premolares y molares.
Por este motivo, es fundamental que un veterinario con experiencia en odontología de conejos realice radiografías dentales en varias proyecciones y examine cuidadosamente toda la dentadura y la cavidad oral bajo anestesia. Si se detecta alguna alteración, deberá tratarse de forma adecuada según el problema encontrado.
Limitarse únicamente a recortar o desgastar los incisivos, sin examinar ni tratar los dientes posteriores, no soluciona la causa del problema. Para realizar un diagnóstico y tratamiento correctos es necesario evaluar toda la dentadura, no solo los incisivos.

Incisivos extraídos de un conejo Gigante Alemán con maloclusión.
- Recorte de incisivos demasiado largos: los incisivos deben acortarse siguiendo las líneas de referencia adecuadas. Nunca deben cortarse con alicates o tenazas, ya que esto puede provocar microfisuras, dientes flojos o inestables y alteraciones en el crecimiento dental. Para recortarlos deben utilizarse siempre instrumentos rotatorios apropiados. Dependiendo del caso, este procedimiento puede realizarse sin anestesia. Las lesiones producidas por un corte inadecuado pueden favorecer la aparición de infecciones, acumulaciones de pus y abscesos mandibulares. El recorte suele tener que repetirse cada 3–6 semanas, por lo que en algunos casos se recomienda la extracción definitiva de los incisivos. Con frecuencia también es necesario corregir los dientes posteriores para que recuperen una posición adecuada y puedan desgastarse de forma natural.
- Extracción de los incisivos: puede ser especialmente recomendable cuando existe una maloclusión grave y los incisivos ya no pueden utilizarse correctamente para cortar los alimentos. Tras la extracción, el conejo ya no puede cortar por sí mismo determinados alimentos, por lo que deben ofrecerse rallados, triturados o cortados en tiras. A cambio, se evitan las visitas veterinarias periódicas necesarias para recortar los incisivos, así como el estrés y los costes asociados.
- Incisivos rotos: normalmente vuelven a crecer por sí solos. Sin embargo, el diente antagonista, que deja de desgastarse correctamente mientras el otro incisivo vuelve a crecer, debe controlarse y, si es necesario, recortarse para evitar un crecimiento excesivo o una maloclusión. También es importante identificar la causa de la fractura. Cuando los dientes son frágiles, quebradizos o presentan una estructura deteriorada, puede existir una enfermedad de la raíz dental o una alteración del metabolismo mineral. Entre las posibles causas también se encuentran la insuficiencia renal y la deficiencia de vitamina D.
- Maloclusión de los incisivos en conejos jóvenes: constituye una excepción y no siempre está relacionada con enfermedades de los dientes posteriores. En algunos animales jóvenes puede deberse a un maxilar superior demasiado corto relacionado con la cría o la predisposición genética. Cuanto antes se corrija la posición de los dientes mediante un desgaste selectivo, mayores pueden ser las posibilidades de devolverlos progresivamente a una posición más normal. De forma similar al funcionamiento de una ortodoncia, el desgaste se realiza de manera que favorezca la corrección de la posición dental. Este procedimiento suele tener que repetirse varias veces, aproximadamente cada 7–10 días.
- Extracción quirúrgica de dientes con infección purulenta en la raíz: los dientes afectados por una infección grave o por un proceso purulento en la zona de la raíz pueden necesitar una extracción quirúrgica. Más información en: abscesos mandibulares.
Enfermedades de los premolares y molares en conejos
- Desgaste y corrección de premolares y molares demasiado largos: los dientes que han crecido en exceso deben desgastarse siguiendo las líneas de referencia correspondientes. También deben eliminarse las puntas, espículas dentales y otras irregularidades. Para ello deben utilizarse exclusivamente instrumentos rotatorios adecuados, por lo que normalmente es necesaria la sedación o anestesia. Los dientes nunca deben cortarse con alicates ni con instrumentos similares, ya que cortar o fracturar fragmentos grandes puede provocar microfisuras, dientes flojos o inestables y alteraciones en el crecimiento dental. Estas lesiones pueden favorecer la aparición de infecciones, procesos purulentos y abscesos mandibulares. Después del tratamiento es recomendable realizar un control radiográfico utilizando las líneas de referencia, para comprobar el resultado y, si fuera necesario, efectuar correcciones adicionales durante la misma anestesia.
- Extracción quirúrgica de dientes con infección purulenta en la zona apical: cuando un premolar o molar presenta una infección grave o un proceso purulento en la zona de la raíz o del ápice, puede ser necesario extraerlo quirúrgicamente. Véase también: abscesos mandibulares. No siempre es necesario extraer también el diente antagonista. Cuando se extrae un solo diente, el antagonista puede continuar desgastándose gracias a los movimientos laterales de masticación y al contacto con los dientes vecinos. Si es necesario extraer varios dientes, el conejo suele masticar principalmente con el lado contrario, descargando así la zona afectada de la mandíbula. Además, al faltar el diente antagonista, disminuyen la presión y la estimulación sobre el diente restante. Como consecuencia, su crecimiento puede ralentizarse o incluso llegar a detenerse. En algunos casos es necesario realizar entre uno y tres desgastes adicionales hasta que el crecimiento se estabilice. Por este motivo, estos dientes deben controlarse periódicamente. También existe la posibilidad de detener quirúrgicamente el crecimiento dental mediante la destrucción de la zona responsable del crecimiento del diente.
- Desgaste más intenso de dientes con crecimiento retrógrado: en determinados casos, los premolares o molares que presentan crecimiento retrógrado pueden desgastarse de forma más pronunciada para conseguir un alivio temporal de la presión. Esto puede permitir que los dientes se estabilicen y, en algunos casos, contribuir a frenar el crecimiento retrógrado. Es fundamental realizar controles veterinarios periódicos. Si los dientes con crecimiento retrógrado provocan síntomas, dolor o presentan una cápsula de absceso en la zona apical, deben extraerse.
- Tratamiento de las lesiones de la mucosa oral: las heridas, úlceras o irritaciones de la mucosa de la boca causadas por puntas dentales, espículas u otras alteraciones deben tratarse adecuadamente. Al mismo tiempo, es imprescindible corregir el problema dental que ha provocado la lesión para evitar que vuelva a aparecer.

La suciedad o las zonas húmedas en el mentón o en la papada son signos típicos de enfermedades de la boca y de los dientes en los conejos.

Revisión recomendada Durante el control semanal de salud del conejo, los incisivos pueden revisarse fácilmente levantando suavemente los labios. Algunos signos que pueden indicar una enfermedad dental son los incisivos demasiado largos, mal posicionados o decolorados, así como la presencia de surcos transversales o una superficie de desgaste inclinada o irregular. El conejo de la imagen presenta una enfermedad dental avanzada. En estos casos, observar únicamente los incisivos no es suficiente, ya que también pueden existir alteraciones ocultas en las raíces dentales o en los premolares y molares. En la tomografía computarizada puede observarse un resto radicular de un incisivo previamente extraído que continúa creciendo de forma invisible y provoca un estrechamiento de la cavidad nasal. Este tipo de alteraciones solo puede detectarse mediante técnicas de diagnóstico por imagen adecuadas. Imágenes de tomografía computarizada de alta resolución: veterinario Claus Meyer.

«Mi veterinario trata los dientes de forma muy cuidadosa, ¡y lo hace sin anestesia!»
Muchos propietarios de conejos temen la anestesia y, por este motivo, aceptan que los dientes se recorten con alicates mientras el animal está despierto y se mantiene la boca abierta con un abrebocas. Sin embargo, este procedimiento puede ser perjudicial y no permite realizar un diagnóstico ni un tratamiento dental completos.
Cuando los dientes simplemente se acortan de forma superficial, no se corrigen las líneas de referencia dentales ni se investiga la causa del problema. De este modo, se tratan únicamente los síntomas. Como consecuencia, los dientes pueden necesitar recortarse una y otra vez, en algunos casos incluso cada 10–14 días, mientras la enfermedad dental subyacente continúa avanzando.
Si el conejo llega posteriormente a un veterinario con experiencia en odontología de conejos, la enfermedad puede estar ya muy avanzada y las posibilidades de tratamiento ser más limitadas.
Con una evaluación dental precoz y completa bajo sedación o anestesia, acompañada de radiografías dentales en varias proyecciones, es posible identificar con mucha mayor precisión la causa de la enfermedad y tratarla adecuadamente. En algunos casos, tras una corrección dental profesional, los intervalos entre tratamientos pueden aumentar considerablemente e incluso puede dejar de ser necesario realizar correcciones periódicas.
Además, una corrección correcta permite restaurar una superficie de masticación adecuada, de modo que el conejo pueda volver a triturar correctamente el alimento fresco.
Muchos conejos han recibido durante meses o incluso años recortes dentales periódicos sin que se tratara la causa del problema. Después de una evaluación completa y una corrección adecuada realizada por un veterinario especializado en odontología de conejos, algunos necesitan tratamientos con mucha menos frecuencia o incluso dejan de necesitarlos. Al mismo tiempo, se trata la enfermedad subyacente, que con frecuencia es la verdadera responsable del dolor.
Sedación y anestesia en los tratamientos dentales
Para muchas correcciones dentales no siempre es necesaria una anestesia general profunda. Dependiendo del procedimiento y del estado de salud del conejo, puede ser suficiente una sedación adecuada.
El riesgo anestésico debe valorarse siempre de forma individual. Un veterinario con experiencia en medicina y odontología de conejos puede elegir el protocolo más adecuado según la edad, el estado general y las enfermedades previas del animal.
Cuando está médicamente indicado, realizar tratamientos dentales periódicos bajo sedación no significa necesariamente que el conejo vaya a tener una menor esperanza de vida. El objetivo es conseguir un tratamiento preciso y reducir el dolor y las complicaciones provocadas por una enfermedad dental mal controlada.
Riesgos de cortar los dientes de los conejos con alicates
El corte de los dientes con alicates en un conejo despierto puede provocar movimientos bruscos de defensa, con riesgo de lesiones en la columna vertebral, las extremidades, la mandíbula, las encías o los propios dientes.
Además, la presión ejercida sobre el diente puede hacer que este se astille o desarrolle pequeñas fisuras longitudinales. Estas fisuras pueden extenderse hacia la raíz y favorecer inflamaciones, infecciones, acumulaciones de pus y abscesos mandibulares.
Por este motivo, cortar los dientes con alicates en un conejo despierto es una técnica obsoleta y no debe sustituir una exploración dental completa ni una corrección profesional con instrumentos adecuados.
El objetivo del tratamiento no debe ser únicamente acortar los dientes visibles, sino diagnosticar la causa de la enfermedad, corregir toda la dentadura y prevenir nuevas lesiones y complicaciones.

Puede encontrar más información sobre este tema aquí:
Recomendaciones de la DGT (Sociedad Alemana de Odontología Veterinaria) sobre el tratamiento dental en conejos y roedores
¿Es imprescindible utilizar anestesia inhalatoria con isoflurano?
No. Dependiendo del estado de salud del conejo y del procedimiento que deba realizarse, también puede utilizarse de forma segura una sedación o anestesia inyectable, por ejemplo con midazolam y medetomidina. Se utiliza únicamente la profundidad de sedación o anestesia necesaria para realizar el tratamiento. Si es preciso, la medicación puede ajustarse durante el procedimiento y determinados fármacos pueden revertirse posteriormente mediante sus antagonistas.Puede encontrar más información sobre la seguridad de la anestesia en conejos.
Experiencias y casos clínicos
Extracción de un molar en Hazel mediante acceso quirúrgico externo: evolución de la cicatrización durante cuatro semanas


Moritz, conejo Satin con múltiples abscesos mandibulares y problemas dentales
A Moritz, un conejo de raza Satin, fue necesario extraerle todos los dientes de la parte inferior derecha de la mandíbula, además de un incisivo inferior, debido a graves problemas dentales y a la presencia de múltiples abscesos mandibulares.
Mediante varias intervenciones quirúrgicas y un tratamiento antibiótico prolongado con amoxicilina, fue posible controlar la enfermedad. Después del tratamiento, Moritz pudo vivir varios años más sin volver a desarrollar abscesos.


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