Los tumores no son poco frecuentes en los conejos, especialmente en animales de mayor edad. Muchos cuidadores se asustan al escuchar la palabra “tumor”. Sin embargo, es importante saber que no toda nueva formación de tejido es automáticamente cáncer.

En este artículo explicamos de forma clara y fundamentada qué son los tumores, cómo reconocerlos y qué opciones de tratamiento existen.

Qué es un tumor?

En medicina, un tumor es una formación anormal de tejido causada por un crecimiento celular descontrolado.
Se distinguen dos tipos principales:

  • Tumores benignos
  • Tumores malignos (cáncer)

Los tumores benignos suelen crecer lentamente y no producen metástasis.
Los tumores malignos, en cambio, pueden invadir los tejidos cercanos y extenderse a otros órganos.

Importante

No toda masa que se pueda tocar es automáticamente maligna.
Los abscesos, quistes o acumulaciones de grasa inofensivas también pueden parecer tumores al principio. Por eso, siempre es necesaria una revisión veterinaria.

Cómo se desarrollan los tumores en los conejos?

El desarrollo de los tumores suele ser multifactorial. Las posibles causas incluyen:

  • Predisposición genética
  • Influencias hormonales (especialmente en conejas no esterilizadas)
  • Obesidad severa y mala alimentación
  • Inflamaciones crónicas
  • Edad avanzada y procesos de envejecimiento
  • Factores ambientales
  • Inactividad física y falta de ejercicio
  • Algunos virus específicos (por ejemplo, papilomavirus)
  • Radiación UV
  • Exposición al humo del tabaco (fumador pasivo)

Los tumores uterinos son especialmente frecuentes en conejas no esterilizadas.

Frecuencia en las conejas

Las conejas no esterilizadas desarrollan con mucha frecuencia alteraciones uterinas con la edad, como hiperplasias y adenocarcinomas. A partir de los 4–5 años, el riesgo aumenta de forma significativa. La esterilización temprana tiene un efecto preventivo.

Tipos de tumores más frecuentes en los conejos

1. Tumores uterinos (principalmente adenocarcinomas)

Son muy frecuentes en conejas mayores no esterilizadas.
Los síntomas pueden incluir:

  • Secreción con sangre
  • Trastornos digestivos
  • Pérdida de peso
  • Cansancio o apatía
  • Problemas respiratorios en caso de metástasis

Se desarrollan debido a una estimulación hormonal excesiva del revestimiento del útero. Estos tumores suelen ser malignos y pueden extenderse a los pulmones.

En muchos casos, el veterinario puede detectarlos mediante palpación y confirmarlos con ecografía o radiografías. Si el diagnóstico se realiza a tiempo, la esterilización quirúrgica —con extirpación del útero y los ovarios— puede ser un tratamiento exitoso.

En estadios avanzados, especialmente cuando ya existen metástasis pulmonares, el pronóstico es menos favorable.

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2. Tumores cutáneos y subcutáneos

Se presentan como bultos bajo la piel que se pueden tocar.
Pueden ser benignos o malignos.

3. Tumores mamarios

Las conejas mayores, en particular, pueden desarrollar tumores mamarios, ya que el aparato reproductor femenino está sometido durante años a una fuerte influencia hormonal. Estos tumores suelen manifestarse como bultos en la zona mamaria que, en las primeras etapas, normalmente no causan dolor.

Sin embargo, si los tumores se extienden a los pulmones, pueden aparecer dificultades respiratorias. Los tumores deben extirparse quirúrgicamente lo antes posible. Al mismo tiempo, puede realizarse la esterilización para prevenir otros tumores relacionados con las hormonas.

Antes de la operación, debe comprobarse que todavía no existan metástasis.

Tumor abdominal originado en la glándula mamaria.

4. Tumor cerebral

Aunque los tumores cerebrales son poco frecuentes en los conejos, normalmente provocan un rápido avance de los síntomas. A menudo solo se descubren de manera casual después de la muerte del animal.

Los conejos afectados presentan alteraciones neurológicas como convulsiones, problemas de coordinación y alteraciones de la conciencia. En estos casos no existe un tratamiento eficaz, por lo que la eutanasia suele ser la mejor opción para el animal.

5. Tumor óseo

En los conejos, los tumores óseos suelen ser osteosarcomas, que afectan principalmente a animales de mayor edad. Este tipo de tumor aparece con frecuencia en la zona del cráneo.

Para asegurarse de que no se trata de un absceso mandibular, el veterinario normalmente realizará una radiografía. Los tumores suelen mostrar estructuras densas y de aspecto nuboso en las imágenes.

Lamentablemente, no existe una cura. En casos avanzados, pueden administrarse analgésicos para mantener al animal estable y sin demasiado dolor durante un tiempo. Si el conejo sigue sufriendo a pesar de la medicación, se recomienda la eutanasia.

Este conejo estaba paralizado de las patas traseras y era positivo para E. cuniculi, por lo que fue tratado inicialmente por EC. Una radiografía laterolateral no mostró alteraciones. Sin embargo, al realizar una segunda radiografía en proyección dorsoventral (DV), se observó que la cadera estaba destruida por un osteosarcoma. Lamentablemente, fue necesario practicarle la eutanasia.

6. Tumor en el tórax

Los tumores pulmonares en los conejos suelen originarse por metástasis, es decir, por otro tumor que se ha extendido a los pulmones, aunque también pueden desarrollarse tumores primarios en el pulmón. Lamentablemente, no tienen tratamiento curativo.

Mientras el conejo respire bien, todavía puede disfrutar de una buena calidad de vida durante un tiempo. Sin embargo, la enfermedad suele avanzar rápidamente y, en cuanto la respiración se vuelva claramente dificultosa, debe considerarse la eutanasia para evitar sufrimiento.

Es importante observar la respiración del conejo varias veces al día y con mucha atención para detectar a tiempo cualquier empeoramiento, como:

  • respiración abdominal marcada,
  • respiración nasal intensa,
  • respiración con la boca abierta,
  • y, en fases terminales, levantar la cabeza para poder respirar.

Así se puede evitar que el animal muera asfixiado.

Además de los tumores pulmonares, los conejos también pueden desarrollar linfomas o timomas delante del corazón. Información sobre timomas y otras masas precardíacas.

7. Tumor abdominal

Los conejos suelen presentar síntomas inespecíficos, por ejemplo, comen poco, dejan de comer repetidamente o muestran signos de dolor.

Los tumores pueden aparecer en prácticamente cualquier órgano interno, por ejemplo:

  • tumores hepáticos (a menudo debido a metástasis de otros tumores),
  • tumores de estómago,
  • tumores intestinales,
  • o tumores de vejiga.

Si el tumor todavía no se ha extendido al hígado o a los pulmones, puede intentarse la extirpación quirúrgica. Dependiendo del tamaño y de la localización exacta, la cirugía puede ser relativamente sencilla o bastante complicada.

8. Tumor renal

Los tumores renales son poco frecuentes en los conejos y suelen ser consecuencia de una leucosis, una enfermedad causada por virus. En la mayoría de los casos, ambos riñones están afectados, lo que provoca síntomas como pérdida de apetito, pérdida de peso y aumento de la sed.

Mediante la palpación, a menudo puede detectarse que los riñones están agrandados. El diagnóstico se confirma con análisis de laboratorio junto con una ecografía o radiografías.

Dado que los riñones cumplen funciones vitales y en estos casos suelen estar gravemente dañados, el tratamiento normalmente no tiene éxito. Por ello, la eutanasia suele ser la opción más humanitaria.

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9. Linfoma

El linfoma es relativamente frecuente en los conejos y aparece especialmente en animales jóvenes.

10. Tumores testiculares

Son muy frecuentes en machos mayores no castrados.

Cómo reconocer un tumor?

Los síntomas dependen en gran medida de la localización y del tipo de tumor.

Posibles signos:

  • Bultos que se pueden tocar
  • Pérdida de peso
  • Cambios en el comportamiento alimentario
  • Problemas respiratorios
  • Secreción con sangre
  • Cambios de comportamiento
  • Debilidad o disminución del rendimiento
  • Alteraciones en el funcionamiento de los órganos

Producción excesiva de cecotrofos debido a un cáncer intestinal.

Señales de alarma

Los siguientes síntomas deben ser evaluados por un veterinario de inmediato:

  • Sangre procedente de la vagina o de la nariz
  • Dificultad respiratoria repentina o intensa
  • Bulto que crece rápidamente
  • Adelgazamiento severo
  • Apatía
  • Rechazo del alimento

Cómo se diagnostica un tumor?

El diagnóstico puede realizarse, según el caso, mediante:

  • Un examen clínico exhaustivo
  • Ecografía
  • Radiografías (por ejemplo, para buscar metástasis)
  • Tomografía computarizada (TC) en casos especiales
  • Aspiración con aguja fina (posible sin anestesia), citología o muestra de tejido/biopsia

En la mayoría de los casos, solo es posible determinar con seguridad si un tumor es benigno o maligno mediante el análisis de una muestra enviada al laboratorio.

A partir de qué tamaño son visibles las metástasis?

En las radiografías, las metástasis pulmonares normalmente solo son visibles a partir de unos 5–10 mm. Las alteraciones más pequeñas pueden pasar desapercibidas. La tomografía computarizada (TC) es mucho más sensible.

Importante para los cuidadores

Una radiografía sin hallazgos no excluye completamente la presencia de metástasis muy pequeñas.
Sin embargo, permite detectar si ya existen metástasis de mayor tamaño y ayuda a planificar el tratamiento.

Opciones de tratamiento

El tratamiento depende de varios factores:

  • Tipo de tumor
  • Localización
  • Estado general del animal
  • Otras enfermedades presentes
  • Presencia o ausencia de metástasis

Extirpación quirúrgica

Es la opción terapéutica más frecuente y, a menudo, la mejor, especialmente en tumores localizados.

Radioterapia

En algunos casos puede ser necesaria la radioterapia, incluso después de la extirpación quirúrgica del tumor.

Tratamiento paliativo

Cuando la curación ya no es posible, el objetivo principal es mantener la mejor calidad de vida posible.

Terapia de apoyo

  • Tratamiento del dolor
  • Alimentación asistida
  • Estabilización de la circulación
  • Antioxidantes (carotenoides, flavonoides, vitaminas C y E, selenio, etc.)

Medicamentos

Dependiendo del tipo de tumor, existen diferentes opciones de tratamiento farmacológico para los conejos. La quimioterapia solo desempeña un papel secundario en medicina veterinaria de conejos.

Problema especial: E. cuniculi

Un aspecto importante y frecuentemente subestimado es la posible inmunosupresión causada por los medicamentos quimioterapéuticos.

En un estudio, conejos con linfoma que además estaban infectados con Encephalitozoon cuniculi fueron tratados con ciclofosfamida:

  • Dosis inicial: 50 mg/kg
  • Después: 15 mg/kg semanalmente
  • Durante un período de 12 semanas

En muchos de estos animales aparecieron síntomas clínicos de encefalitozoonosis.

La conclusión de esto es decisiva:

La inmunosupresión inducida por la quimioterapia puede desencadenar una encefalitozoonosis mortal en conejos con una infección subclínica por E. cuniculi.

Alimentos y suplementos con posibles efectos anticancerígenos

Por ejemplo: jengibre, aceite de comino negro, bayas de aronia, hierbas silvestres y culinarias, verduras de la familia de las coles, etc.
Especialmente recomendables son los brotes de semillas de brócoli debido a sus posibles efectos beneficiosos.

Otras terapias

Terapia Heel

Un tratamiento desarrollado por la empresa Heel, adaptado individualmente al animal y a su enfermedad. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la eficacia de los remedios homeopáticos no está científicamente demostrada.

Terapia con muérdago

También se utilizan preparados de muérdago (por ejemplo, de Helixor) como tratamiento complementario en algunos casos.