Alimentación de los conejos silvestres – ¿qué comen realmente los conejos en libertad?
La alimentación de los conejos silvestres (Oryctolagus cuniculus) suele presentarse de forma muy simplificada. Afirmaciones como “los conejos silvestres comen sobre todo heno” o “los conejos son granívoros” no están respaldadas por estudios científicos. En realidad, la dieta natural de los conejos silvestres ha sido investigada con bastante precisión y en parte difiere claramente de las recomendaciones habituales para la alimentación de conejos domésticos.
Este artículo resume el estado actual del conocimiento científico sobre la alimentación de los conejos silvestres.

Contenido
- 1. Principio fundamental: herbívoros altamente selectivos
- 2. Alimento principal: gramíneas, hierbas y plantas de pradera (70–90 %)
- 3. Hojas, ramas, corteza y plantas leñosas (5–15 %)
- 4. Semillas, frutos y cereales: de relevancia insignificante (< 5 %)
- 5. Heno: no es un componente natural de la dieta del conejo silvestre
- Digestión de conejos silvestres y domésticos: ¿existen diferencias?
- Cecotrofia: mecanismo idéntico en conejos silvestres y domésticos
- La domesticación no ha modificado la digestión
- Por qué los conejos domésticos presentan con mayor frecuencia problemas digestivos
- Por qué estos conocimientos son relevantes para los conejos domésticos
- Conclusión
1. Principio fundamental: herbívoros altamente selectivos
Los conejos silvestres son herbívoros estrictos (folívoros) con un sistema digestivo altamente especializado. No son omnívoros ni tampoco consumidores de semillas o granos.
Estudios demuestran que los conejos silvestres seleccionan su alimento de manera muy precisa:
- prefieren plantas con alto contenido en fibra
- las partes jóvenes de las plantas se consumen antes que las más maduras
Esta selección es esencial para la salud intestinal y para el correcto funcionamiento de la cecotrofia.
Más información sobre el comportamiento de selección.
2. Alimento principal: gramíneas, hierbas y plantas de pradera (70–90 %)
La mayor parte de la alimentación del conejo silvestre se compone de:
- gramíneas silvestres
- hierbas
- plantas herbáceas de pradera
Según el hábitat y la época del año, estos vegetales constituyen entre el 70 % y más del 90 % de la dieta total.
Son características:
- plantas con mucha estructura y alto contenido en fibra
- elevado contenido de agua
- bajo contenido en almidón y grasas
Los conejos silvestres se alimentan casi de forma continua a lo largo del día en pequeñas cantidades, lo que se corresponde con el funcionamiento permanente de su ciego.

3. Hojas, ramas, corteza y plantas leñosas (5–15 %)
Otro componente de la dieta natural son:
- hojas de árboles y arbustos
- brotes jóvenes
- corteza
Esta proporción aumenta:
- en invierno
- durante periodos de sequía
- cuando la vegetación de pradera es escasa
Las plantas leñosas aportan:
- fibra adicional
- compuestos vegetales secundarios
- desgaste correcto de los dientes
Sin embargo, en ningún caso sustituyen a las plantas de pradera, sino que las complementan.

4. Semillas, frutos y cereales: de relevancia insignificante (< 5 %)
Contrariamente a muchas creencias, las:
- semillas
- los cereales
- los frutos
tienen una relevancia insignificante en la alimentación natural del conejo silvestre.
Se consumen:
- casi siempre de forma accidental
- de manera estacional
- sin ser buscados activamente
Diversos estudios demuestran que la proporción de semillas es inferior al 5 % y que no constituyen una fuente de energía significativa para los conejos silvestres.

5. Heno: no es un componente natural de la dieta del conejo silvestre
Un punto importante:
los conejos silvestres no comen heno. Su alimentación es fresca, no seca.
El heno es un sustituto propio de la cría en cautividad, necesario cuando:
- faltan plantas frescas de pradera
- no es posible una alimentación fresca durante todo el año
En libertad, los conejos silvestres cubren sus necesidades de fibra exclusivamente con plantas frescas. El alto contenido de agua de este alimento es esencial para el correcto funcionamiento del aparato digestivo.

Digestión de conejos silvestres y domésticos: ¿existen diferencias?
Con frecuencia se afirma que los conejos domésticos tienen una “digestión diferente” a la de los conejos silvestres y que, por ello, deben ser alimentados de otra manera. Sin embargo, la literatura científica es clara al respecto.
Misma especie – misma fisiología digestiva
Los conejos domésticos (Oryctolagus cuniculus domesticus) son conejos silvestres domesticados (Oryctolagus cuniculus).
Desde el punto de vista zoológico y veterinario no se trata de especies distintas, sino de la misma especie con variaciones externas.
Los estudios demuestran:
- estructura idéntica del estómago, intestino delgado, ciego y colon
- la misma proporción entre el volumen del ciego y el peso corporal
- movimientos intestinales y mecanismos de separación de las partículas alimenticias idénticos

Cecotrofia: mecanismo idéntico en conejos silvestres y domésticos
La cecotrofia es el elemento central de la digestión del conejo.
Estudios de comparación entre conejos silvestres y domésticos muestran:
- fermentación bacteriana idéntica en el ciego
- misma producción de cecotrofos
- se ingieren en el mismo momento y presentan una composición nutricional idéntica
La capacidad de obtener nutrientes a partir de una dieta rica en fibra cruda es específica de la especie y no ha sido modificada por la domesticación.

Ninguna adaptación a alimentos ricos en energía o en almidón
Varios estudios sobre el aprovechamiento del alimento muestran:
- los conejos silvestres y domésticos reaccionan con la misma sensibilidad al almidón y al azúcar
- incluso cantidades moderadas pueden desestabilizar la flora del ciego
- fermentaciones anómalas, formación de gases y trastornos digestivos se producen en ambos por igual
Los conejos domésticos no toleran mejor los alimentos energéticos que los silvestres; simplemente están expuestos a ellos con mayor frecuencia.

La domesticación no ha modificado la digestión

La domesticación del conejo tuvo lugar:
- relativamente tarde
- en un periodo evolutivo corto
- con énfasis en el color del pelaje, el tamaño corporal y el comportamiento
No existen indicios de una selección del sistema digestivo ni de una adaptación a un tipo de alimentación diferente.

Por qué los conejos domésticos presentan con mayor frecuencia problemas digestivos
La diferencia no radica en la biología, sino en las condiciones de vida:
- menor posibilidad de movimiento
- dieta poco variada
- errores de alimentación y recomendaciones inadecuadas
- alimentación demasiado rica en energía (¡obesidad!)
- ausencia de selección natural
Los conejos silvestres con trastornos digestivos normalmente no sobreviven en la naturaleza, mientras que los conejos domésticos pueden sobrevivir a pesar de una alimentación incorrecta (por ejemplo, con diarreas crónicas o rechazos recurrentes del alimento).

Por qué estos conocimientos son relevantes para los conejos domésticos
Los conejos domésticos no son una especie distinta, sino conejos silvestres domesticados hace relativamente poco tiempo.
Su sistema digestivo es prácticamente idéntico.
De ello se desprende que:
- la dieta natural es la base para una alimentación adecuada a la especie
- los alimentos que se apartan de esta dieta (piensos secos, mezclas de granos, azúcares) no son fisiológicos
- muchas enfermedades relacionadas con la alimentación pueden atribuirse directamente a una dieta incorrecta

Conclusión
La evidencia científica es clara:
- Los conejos silvestres no son consumidores de granos, y los pellets no existen en la naturaleza.
- Los conejos silvestres no comen heno; su dieta se basa principalmente en alimento verde fresco.
- Su alimentación consiste en gran medida en plantas frescas de pradera.
- Las plantas leñosas complementan la dieta, pero no sustituyen al alimento verde.
- El heno es un recurso de emergencia en cautividad, no un alimento natural.
- Las semillas y los cereales tienen una importancia mínima o prácticamente nula.
Por tanto, una alimentación adecuada a la especie no debe basarse en lo que ofrece el comercio, sino en aquello que los conejos han consumido de forma natural a lo largo de miles de años de evolución.

Referencias (selección):
- Gibb, J. A. (1971). The ecology of the European rabbit (Oryctolagus cuniculus). Advances in Ecological Research, 6, 1–54. https://doi.org/10.1016/S0065-2504(08)60202-2
- Harcourt-Brown, F. (2002). Textbook of rabbit medicine. Butterworth-Heinemann.
- Harcourt-Brown, F. (2013). BSAVA manual of rabbit medicine (2nd ed.). British Small Animal Veterinary Association.
- Mykytowycz, R., & Dudzinski, M. L. (1972). Food intake and caecal fermentation in the rabbit (Oryctolagus cuniculus). Journal of Applied Ecology, 9(2), 509–520. https://doi.org/10.2307/2402453
- Chapman, J. A., & Flux, J. E. C. (1990). Rabbits, hares and pikas: Status survey and conservation action plan. International Union for Conservation of Nature (IUCN).
- Clutton-Brock, J. (1999). A natural history of domesticated mammals (2nd ed.). Cambridge University Press.
- British Ecological Society. (n.d.). Studies on the feeding ecology and habitat use of European rabbits (Oryctolagus cuniculus). British Ecological Society.
- European Rabbit Research Group. (n.d.). Comparative studies on wild and domestic rabbit nutrition and digestion. European Rabbit Research Group.
- University of Bristol, School of Biological Sciences. (n.d.). Comparative studies on rabbit digestion, feeding behaviour and caecotrophy. University of Bristol.
















