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Comportamiento sexual excesivo (hipersexualidad)
Los conejos presentan de forma natural una conducta sexual bastante intensa, que con frecuencia se confunde con una enfermedad. Con cierta experiencia, los casos realmente problemáticos se identifican rápidamente, ya que los animales afectados muestran un comportamiento claramente extremo. Por ejemplo, no se separan de su compañero y se montan encima de él constantemente, hasta el punto de que el otro conejo apenas puede moverse sin ser montado. Incluso dejan de descansar y de comer…
Montarse encima de otro conejo, persecución y agresiones en el macho
Un macho con comportamiento sexual excesivo no solo representa un problema de conducta y de convivencia (incompatibilidad porque la hembra es acosada en exceso), sino también un inconveniente cuando se quiere evitar la reproducción no deseada (¿está realmente castrado?). Además, puede tratarse de un problema de salud grave si la causa es un tumor.
Si los machos se comportan como si no estuvieran castrados, pueden existir distintas causas:
- El conejo no está castrado.
- El animal está castrado de forma incompleta (criptorquidia: testículo no descendido en la cavidad abdominal, presencia de un tercer testículo o restos de tejido testicular).
- El animal está castrado, pero presenta un tumor productor de hormonas sexuales, por ejemplo en las glándulas suprarrenales (hiperplasia o neoplasia suprarrenal) o en la hipófisis.
- Trastorno de conducta: frecuente en machos jóvenes con poca estimulación o actividad, que conviven con conejos enfermos, mayores o debilitados, o como una prolongación del reajuste jerárquico tras la castración (normalmente se resuelve después de 2–3 meses).
Identificar la causa
Si el comportamiento sexual no disminuye tras la castración, es muy probable que aún exista tejido productor de hormonas (restos de un testículo, un tercer testículo o un testículo abdominal —criptorquidia—).
Si un conejo castrado se ha comportado con normalidad durante años y, ya en la vejez, desarrolla de forma repentina un comportamiento sexual excesivo, debe sospecharse un tumor o una hiperplasia de las glándulas suprarrenales o de la hipófisis. Estos casos afectan sobre todo a animales mayores y rara vez se acompañan de pérdida de pelo.
La situación es más compleja cuando los machos son castrados a una edad muy avanzada (frecuente en animales procedentes de rescates) y los niveles de testosterona no descienden, o cuando se adopta un conejo de edad avanzada cuya historia clínica se desconoce. En estos casos no puede saberse con certeza cuándo comenzó la conducta ni si la castración fue realmente completa. Incluso ocurre que machos no castrados son entregados o vendidos como castrados para facilitar su adopción.
Inspección física:
¿El pene está reducido, como es típico en machos castrados?
¿Se observan testículos? (Atención: los conejos pueden retraerlos a través del canal inguinal).
¿Existe cicatriz de castración?



Examen físico:
(son visibles los testículos? Atención: pueden estar retraídos).
Determinación del nivel de testosterona (sangre):
¿Existe realmente un nivel elevado de testosterona? Valores altos indican la presencia de tejido productor de hormonas. Con valores bajos puede realizarse posteriormente un test de estimulación con HCG.
Interpretación:
- < 0,5 ng/ml: castrado
- 0,5 – 1 ng/ml: zona incierta
- 1 ng/ml: presencia de tejido productor de hormonas
Test de estimulación con HCG (dos mediciones de testosterona) (sangre):
Más preciso que la simple determinación de testosterona, especialmente con valores bajos. Primero se obtiene el valor basal de testosterona. A continuación se administra HCG (100–250 UI por conejo, vía intramuscular). Una hora después se realiza una segunda medición de testosterona.
Interpretación:
- 1 ng/ml: presencia de tejido productor de hormonas
- < 0,1 ng/ml: no hay tejido productor de hormonas
Hormona antimülleriana (AMH) (sangre):
Permite evaluar si el conejo está castrado.
Interpretación:
- < 0,07 ng/ml: castrado
- 3,16 ng/ml: intacto / no castrado
Ecografía abdominal: (¿testículos abdominales?) y evaluación de las glándulas suprarrenales (técnicamente difícil en conejos debido a su pequeño tamaño).

Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente:
Criptorquidia (testículo abdominal, tercer testículo, castración incompleta, restos de tejido testicular):
Castración o extirpación quirúrgica de los testículos o del tejido testicular remanente.
Tumor productor de hormonas sexuales (por ejemplo, en las glándulas suprarrenales: carcinoma o adenoma cortical, hiperplasia suprarrenal, hiperadrenocorticismo / síndrome de Cushing, o alteraciones tumorales de la hipófisis):
Extirpación quirúrgica de la glándula suprarrenal afectada (adrenalectomía).
Implante hormonal / castración química (deslorelina, Suprelorin®): los conejos pueden someterse a castración química mediante un implante de deslorelina (agonista de GnRH; nombre comercial: Suprelorin®).
Trastorno de conducta:
Terapia conductual. Si el conejo convive con un compañero viejo, enfermo o debilitado, suele ser recomendable que viva con un conejo sano y activo, lo que en muchos casos resuelve el problema.

Construcción de nido, montarse encima de otro, persecución, agresiones y pseudogestación en la hembra
- La hembra no está castrada y presenta pseudogestación o está en celo.
- El animal está castrado de forma incompleta (restos de tejido ovárico; síndrome del remanente ovárico — ORS).
- El animal está castrado, pero presenta un tumor productor de hormonas sexuales, por ejemplo en las glándulas suprarrenales (hiperplasia o neoplasia suprarrenal) o en la hipófisis.
- Trastorno de conducta.








Diagnóstico
Inspección visual: hinchazón de la vulva (posible tumor productor de hormonas o celo en hembras no castradas), ¿existe cicatriz de castración?
Exploración clínica: ¿es detectable el útero? Atención: en algunos casos se practica la castración sin extirpación del útero (ovariectomía).

Determinación de progesterona (sangre):
¿Existe realmente un nivel elevado de progesterona? Valores altos indican la presencia de tejido productor de hormonas. Con valores bajos puede considerarse un test de estimulación con HCG.
Interpretación de la concentración de progesterona:
- < 2 ng/ml: fase folicular, sin pseudogestación
- 2 ng/ml: fase lútea, compatible con pseudogestación
Test de estimulación con HCG (dos mediciones de progesterona) (sangre):
Más fiable que una medición aislada, especialmente con valores bajos. Primero se obtiene el valor basal de progesterona. Después se administra HCG (100–250 UI por conejo, vía intramuscular; p. ej., Ovogest®, Suigonan®). A los 5–7 días se realiza una segunda medición.
Interpretación:
- < 2 ng/ml: castrada
- 2–4 ng/ml: rango incierto
- 4 ng/ml: presencia de tejido productor de hormonas
Hormona antimülleriana (AMH) (sangre):
Permite evaluar el estado reproductivo.
Interpretación:
- < 0,07 ng/ml: castrada
- 0,77–3,36 ng/ml: no castrada
- < 2 ng/ml: fase folicular / sin pseudogestación
- 2 ng/ml: fase lútea / pseudogestación
Ecografía abdominal: evaluación de ovarios, útero y glándulas suprarrenales (procedimiento técnicamente exigente en conejos por su reducido tamaño).
Laparotomía exploratoria: intervención quirúrgica para identificar restos de tejido ovárico.
Tratamiento
Cicatriz de castración
El tratamiento depende de la causa subyacente:
No castrada (o castración incompleta, restos de tejido ovárico):
Castración o localización y extirpación quirúrgica del tejido ovárico remanente.
Tumor productor de hormonas sexuales (por ejemplo, en las glándulas suprarrenales: carcinoma o adenoma cortical, hiperplasia suprarrenal, hiperadrenocorticismo / síndrome de Cushing, o alteraciones tumorales de la hipófisis):
Extirpación quirúrgica de la glándula suprarrenal afectada (adrenalectomía).
Implante hormonal / castración química (deslorelina, Suprelorin®): los conejos pueden someterse a castración química mediante un implante de deslorelina (agonista de GnRH; nombre comercial: Suprelorin®). Es importante realizar este procedimiento únicamente en animales sin alteraciones uterinas. Se recomienda una ecografía previa.
Trastorno de conducta:
Terapia conductual. Si el conejo convive con un compañero viejo, enfermo o debilitado, suele ser recomendable emparejarlo con un conejo sano y activo, lo que en muchos casos resuelve el problema.

Fuentes de información:
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